Algunas cartas de Saint-Exupéry a su madre

Algunas cartas de Saint-Exupéry a su madre

Es terrible dejar detrás de sí a alguien que necesita de uno como Consuelo. Se siente entonces la enorme necesidad de volver para proteger y amparar, y uno se arranca las uñas contra la arena, esta arena que le impide cumplir con ese deber… y uno movería montañas, pero de quien yo tenía necesidad era de usted; era de usted la que me protegería y me ampararía, y entonces la llamé con un egoísmo de cabrita.
El Escuchón / 1

El Escuchón / 1

Y luego ya los dos, pinches locos, se empezaron a reír, así de huevos. A carcajearse, ahí enfrente de mí, pinches monos mamones. Y ya el vigilante cerró, sin decir nada más y sin hacerla de pedo. Y aquel cabrón se quedó ahí parado, todo pendejo, con su pinche foldercito bajo el brazo. Pinche güey: la caga.
Elene Bezkro

Elene Bezkro

La extranjera fue identificada por documentación que portaba entre sus pertenencias. El cuerpo fue trasladado al forense para la autopsia de ley, a la espera de conocerse la causa exacta de su fallecimiento y la identificación formal por parte de sus familiares.
Ennoblecer el culo

Ennoblecer el culo

De gracia divina son las noches en que asisto y exploro el ojal con que se abrochan mis nalgas. Comienzo con los dedos, lo reviso a manera de texto con técnica braille; lectura reconfortante para sentidos aneblados, cuya sapiencia excrementicia desvela verdades que enhiestan el espíritu. Una vez palpitante, con sus pliegues a flor de piel, prosigo a observarlo deleitosamente con mi espejo de maquillaje. Es un sol oscuro.
Poemas

Poemas

pacificando volcánico furor del borbollón de cuerpos fragmentos de Dionisio deambularán erguidos en extática ensoñación